1.11 Liseo y Turín: el monólogo del rechazo
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Cierre del primer acto. La escena se descompone en tres momentos: primero, la torpe escena del agua y de la barba que Liseo recibe en silencio mientras Octavio intenta llevarse a Finea (vv. 950-985); segundo, el desentendimiento mutuo, con Finea proponiendo compartir cama y Octavio retirándola con discreción (vv. 977-990); tercero, ya solo Liseo con Turín, el monólogo del rechazo donde el galán resuelve romper el compromiso y trasladar el afecto a Nise (vv. 991-1062). Esta tercera parte es un monólogo a dos voces del teatro áureo: Liseo razona, Turín objeta o aprueba, y entre los dos producen la deliberación que el género dramático venía heredando de las disputas escolásticas. La pieza cierra el primer acto con el galán dispuesto a renunciar la dama boba, y deja el segundo acto abierto al desarrollo del aprendizaje de Finea, que demostrará al espectador que la renuncia llegó demasiado pronto.
Entren con agua, toalla, salva y una caja
CELIA.El agua está aquí. OTAVIO.Comed. LISEO.El verla, señor, provoca; porque con su risa dice que la beba y que no coma.Beba
FINEA.Él bebe como una mula. TURÍN.(Aparte:) ¡Buen requiebro! OTAVIO.¡Qué enfadosa que estás hoy! ¡Calla, si quieres! FINEA.¡Aun no habéis dejado gota! Esperad, os limpiaré. OTAVIO.Pues ¿tú le limpias? FINEA.¿Qué importa? LISEO.(Aparte:) ¡Media barba me ha quitado! ¡Lindamente me enamora! OTAVIO.Que descanséis es razón. (Aparte:) Quiero, pues no se reporta, llevarle de aquí a Finea. LISEO.(Aparte:) ¡Tarde el descanso se cobra que en tal desdicha se pierde! OTAVIO.Ahora bien; entrad vosotras y aderezad su aposento. FINEA.Mi cama pienso que sobra para los dos. NISE.¿Tú no ves que no están hechas las bodas? FINEA.Pues ¿qué importa? NISE.Ven conmigo. FINEA.¿Allá dentro? NISE.Sí. FINEA.Adiós. ¡Hola! LISEO.(Aparte:) Las del mar de mi desdicha me anegan entre sus ondas. OTAVIO.Yo también, hijo, me voy para prevenir las cosas que, para que os desposéis con más aplauso, me tocan. Dios os guarde.Vase Octavio, y Finea con Nise y Celia.
LISEO.No sé yo de qué manera disponga mi desventura. ¡Ay de mí! TURÍN.¿Quieres quitarte las botas? LISEO.No, Turín, sino la vida. ¿Hay boba tan espantosa? TURÍN.Lástima me ha dado a mí, considerando que ponga en un cuerpo tan hermoso el cielo un alma tan loca. LISEO.Aunque estuviera casado por poder, en causa propia me pudiera descasar: la ley es llana y notoria; pues concertando mujer con sentido, me desposan con una bestia del campo, con una villana tosca. TURÍN.Luego ¿no te casarás? LISEO.¡Mal haya la hacienda toda que con tal pensión se adquiere, que con tal censo se toma! Demás que aquesta mujer, si bien es hermosa y moza, ¿qué puede parir de mí sino tigres, leones y onzas? TURÍN.Eso es engaño, que vemos por esperiencias y historias, mil hijos de padres sabios, que de necios los deshonran. LISEO.Verdad es que Cicerón tuvo a Marco Tulio en Roma, que era un caballo, un camello. TURÍN.De la misma suerte consta que de necios padres suele salir una fénis sola. LISEO.Turín, por lo general, y es consecuencia forzosa, lo semejante se engendra. Hoy la palabra se rompa; rásguense cartas y firmas, que ningún tesoro compra la libertad. ¡Aún si fuera Nise...! TURÍN.¡Oh, qué bien te reportas! Dicen que si a un hombre airado, que colérico se arroja, le pusiesen un espejo, en mirando en él la sombra que representa su cara, se tiempla y desapasiona. Así tú, como tu gusto miraste en su hermana hermosa —que el gusto es cara del alma, pues su libertad se nombra—, luego templaste la tuya. LISEO.Bien dices, porque ella sola el enojo de su padre, que, como ves, me alborota, me puede quitar, Turín. TURÍN.¿Que no hay que tratar de esotra? LISEO.Pues ¿he de dejar la vida por la muerte temerosa, y por la noche enlutada el sol que los cielos dora; por los áspides, las aves, por las espinas, las rosas, y por un demonio, un ángel? TURÍN.Digo que razón te sobra, que no está el gusto en el oro, que son el oro y las horas muy diversas. LISEO.Desde aquí, renuncio la dama boba. Fin del Acto Primero.La barba como signo: cuerpo, honor y la mano de la mujer
Que Finea le quite media barba a Liseo es uno de los gestos más densamente cargados de toda la pieza. La barba masculina del XVII no era solo cuestión de moda: era, en la cultura del honor, patrimonio del decoro masculino. Los hidalgos y los caballeros la cuidaban con esmero, en formas variadas (la barba de chivo, la mosca, el mostacho, la perilla a la española), y la perdían solo en el luto, en la cárcel o en el castigo público. El derecho castellano medieval consideraba la afrenta de la barba como ofensa que daba lugar a desafío: el infante de Carrión, en el Cantar de Mio Cid, ofende mortalmente al héroe tirando de su barba; el desafío que sigue es uno de los momentos centrales del cantar.
En el XVII, la barba seguía siendo signo. La corte de Felipe III imponía formas concretas (la perilla larga, el bigote retorcido) y la pérdida de barba —ya fuera por enfermedad, por afeitado en cárcel, o por accidente— era humillación pública. Que un noble apareciera sin barba en sociedad era ocasión de chiste o de compadecimiento.bernis
El gesto de Finea —limpiar al galán y arrancarle media barba— combina varios niveles de transgresión. Primero, social: la mujer no toca la barba del hombre con quien no está casada; el contacto físico estaba reservado al marido o al padre. Segundo, simbólico: la barba media deja al hombre asimétrico, ridículo, públicamente disminuido. Tercero, jurídico: el daño a la barba podía ser objeto de demanda por iniuria. La pieza exime a Finea por su bobería (no actuó con intención), pero la transgresión queda registrada. Liseo, en su aparte irónico —«¡Lindamente me enamora!»— condensa la doblez: la mujer que debería seducirlo lo está arruinando.
Una conexión iconográfica ilumina el gesto. En la Magdalena atribuida a Caravaggio (versiones múltiples, c. 1597-1606), la santa contempla un espejo donde ya no se reconoce: el cabello suelto, la barba inexistente del rostro femenino, los signos del cuerpo serenado tras la conversión. La iconografía caravaggesca de la mujer que toca el rostro del hombre tiene su versión sagrada (Magdalena unge los pies de Cristo) y su versión profana (las pintoras italianas del XVII —Artemisia Gentileschi en su Judit decapita a Holofernes— dramatizan la mano femenina sobre el rostro masculino con violencia explícita). Finea, sin saberlo, se inscribe en esta iconografía del gesto femenino transgresor sobre el rostro masculino: la mano que limpia, la mano que descabeza, la mano que arranca media barba. La pieza juega, sin formularlo, con el repertorio iconográfico que el espectador conocía por estampas y emblemas.magdalena
La generatio similis: aristotelismo hereditario y el debate del XVII castellano
El argumento de Liseo en los versos 1014-1029 —«lo semejante se engendra»— pertenece a un debate central del XVII castellano sobre la herencia del ingenio y de la conducta moral. La doctrina aristotélica de la generatio similis (Aristóteles, De generatione animalium I-II) sostenía que cada cosa engendra otra de su misma especie, con caracteres heredados del progenitor. Aplicada al ingenio humano, la doctrina implicaba que padres sabios engendraban hijos sabios y necios necios. La fisiología galénica del XVI-XVII reforzó la idea: si el ingenio dependía de la complexión humoral, y la complexión se transmitía con la sangre, el ingenio era hereditario.
Pero la posición no era unánime. Juan Huarte de San Juan, en Examen de ingenios para las ciencias (Baeza, 1575), había objetado el aristotelismo simple. Su tesis fue novedosa y provocadora: el ingenio depende de la complexión cerebral del individuo en el momento de la concepción, y esa complexión podía variar de la del padre. Huarte registraba ejemplos: filósofos engendrados de padres iletrados, santos de padres pecadores, gigantes de padres pequeños, fenix solas de padres bobos. La consecuencia forzosa aristotélica que Liseo invoca está, en Huarte, refutada por la experiencia.
El debate Huarte-aristotelismo dominó la fisionomía del XVII castellano hasta entrada la modernidad. Cervantes lo conocía y en el prólogo del Quijote II (1615) cita a Huarte como autoridad. Lope lo conocía: en su biblioteca, según el inventario de 1627, figuraba la edición de Examen de ingenios de 1594. Que Lope ponga el aristotelismo en boca de Liseo y la posición huarteana en boca de Turín es decisión deliberada: el galán culto se inclina por la doctrina académica vieja, el lacayo experimentado por la nueva. La sociología del saber se invierte: el ignorante tiene la razón científica más actual, el letrado se aferra a la doctrina antigua. El espectador atento reconocía la inversión y la disfrutaba.huarte_lope
La doctrina huarteana fue recuperada por Mauricio de Iriarte en El doctor Huarte de San Juan y su «Examen de ingenios» (Madrid: CSIC, 1948), trabajo seminal que la sitúa como antecedente de la psicología diferencial moderna. La psicogenética contemporánea distingue heredabilidad genética y plasticidad epigenética; la posición huarteana —que el ingenio individual no depende solo de la herencia parental— está, en lo sustancial, confirmada por la ciencia actual. Lope, sin saberlo, dramatiza en estas redondillas un debate que la ciencia del siglo XX y XXI ha resuelto a favor de Turín.psicogenetica
Los galanes en simetría inversa: la estructura cuadrada de la pieza
La pieza traza una simetría notable entre Liseo y Laurencio que merece subrayarse. Los dos galanes cambian de objeto amoroso en el Acto I: Laurencio deja a Nise por Finea (escena 1.7), Liseo deja a Finea por Nise (escena 1.11). La simetría es perfecta: cuatro personajes, dos parejas posibles, intercambio cruzado en quiasmo dramático. La diferencia es la dirección del cambio: Laurencio va de la discreta a la boba (porque la boba tiene dote); Liseo va de la boba a la discreta (porque la boba es imposible).
La estructura cuadrada permitirá la inversión final de la pieza. En el desenlace del Acto III, Liseo volverá a querer a Finea (cuando esta haya aprendido) y Nise se conformará con Liseo. Laurencio se queda con Finea. Es decir, los dos galanes de la simetría inicial se intercambian las parejas: el que iba con Nise (Laurencio) acaba con Finea, el que iba con Finea (Liseo) acaba con Nise. La pieza, en su esquema más profundo, es un sistema de espejos: la lógica económica y dramática distribuye a los personajes por encima de su voluntad de elección. Friedman ha visto esta dimensión: «la felicidad puede ser un poco problemática, o, en cualquier caso, un poco desigual» — la frase aplica especialmente a Nise, que termina con el galán que ella no quería, y a Liseo, que termina con la mujer que ya no era boba.friedman_simetria
La estructura cuadrada de La dama boba tiene precedentes y posfiguraciones notables. En la commedia degli intrecci italiana del XVI (Ariosto, I suppositi, 1509; Dovizi da Bibbiena, La calandria, 1513), el cruce de parejas era convención. En Shakespeare, Sueño de una noche de verano (1595) opera con cuatro amantes en cruce que la mediación mágica de Puck resuelve. La diferencia lopesca es la autonomía del sistema: aquí no hay magia ni intervención sobrenatural; el cruce procede de la economía moral del XVII castellano, donde la dote, el ingenio y el cortejo tienen autoridad equivalente. El sistema se cierra solo, sin necesidad de hada ni de filósofo.estructura
Una conexión cinematográfica cierra el arco. En Sentido y sensibilidad de Ang Lee (1995, basada en Jane Austen, 1811), las dos hermanas Dashwood —Elinor (sensata) y Marianne (apasionada)— pasan por el cruce de pretendientes con la misma estructura cuadrada: el primer galán de Marianne, Willoughby, la abandona; el primer galán de Elinor, Edward, parece comprometido con otra; al final, el matrimonio pareja a cada hermana con el galán tras el cruce. La novela de Austen y la película de Lee operan con la misma lógica que La dama boba: dos hermanas, dos galanes, cruce intermedio, resolución por matrimonio doble. Tres siglos separan a Austen de Lope; la mecánica del sistema cuadrado del cortejo permanece. La diferencia es de tono: Lope se ríe de la operación, Austen la dramatiza con sentimiento, Lee la filma con elegancia. Las tres versiones funcionan.
Aparato textual (13 variantes)
| Verso | PROLOPE (O) | Marín | López Martín | Patterson |
|---|---|---|---|---|
| 955 «*Traigan una caja*» | O M L P (idéntico) | Marín nota: «caja» = caja de conservas dulces para acompañar el agua | (igual) | (igual) |
| 961Acot | *(Entren con agua, toalla, salva y una caja)* O | *(Entren con agua, toalla, salva y una caja)* M (idéntico) | (sigue M) | (sigue M) |
| 965Acot | *(Beba)* O | (omitida) M | (omitida) L | (omitida) P |
| 984 «*¡Hola!*» | O M L P (idéntico) | Marín: «*¡Hola!* era saludo dirigido a inferiores, y a veces exclamación sin valor de salutación; lo que indica aquí es la simpleza de Finea» | (igual) | (igual) |
| 985-986 «*Las del mar de mi desdicha / me anegan entre sus ondas*» | O M L P (idéntico) | Marín: «se refiere a las olas del mar, con juego sobre ¡hola!» (juego fonético entre saludo de Finea y ondas de Liseo) | (igual) | (igual) |
| 990Acot | *Vase Octavio, y Finea con Nise y Celia* (variante editorial) / *Todos se van. Queden Liseo y Turín* O autógrafo | *(Todos se van; queden LISEO y TURÍN)* M | (sigue M) | (igual a O) |
| 1015-1016 «*¿qué puede parir de mí / sino tigres, leones y onzas?*» | O M L P (idéntico) | Marín glosa «*onzas: panteras (uso literario derivado del italiano «lonza»)*» | (igual) | (igual) |
| 1018 «*esperiencias y historias*» | O (autógrafo) | «*experiencias y historias*» M (modernización) | «*experiencias*» L (sigue M) | «*experiencias*» P (sigue M) |
| 1031 «*rásguense cartas y firmas*» | O M L P (idéntico) | (igual) | (igual) | (igual) |
| 1032 «*ningún tesoro compra / la libertad*» | O M L P (idéntico) | Marín: «*La idea de que no hay tesoro comparable a la libertad era tópico literario de la época, y Lope gustaba como siempre de repetirlo*» | (igual) | (igual) |
| 1035-1045 (espejo) | versos conservados O M L P | (igual) | (igual) | (igual) |
| 1053-1057 (enumeración antithetica) | conservados O M L P | (igual) | (igual) | (igual) |
| 1062 *Acot final* | *Fin del Acto Primero* O M L P | (igual) | *Fin del primer acto de La dama boba* L | *Fin del primer acto de LA DAMA BOBA* P |
- ↩ Para caja como dulce de conserva en el léxico áureo, Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o española (Madrid, 1611), s.v. caja. Sobre la cirugía y medicina sevillanas del XVI cuyo prestigio se proyectaba en la cultura áurea —contexto para el protocolo médico-cortés del recibimiento—, Bartolomé Hidalgo de Agüero, Thesoro de la verdadera cirugía y vía particular contra la común (Sevilla: Francisco Pérez, 1604), referencia general.
- ↩ Sobre la moda y el simbolismo de la barba en la corte y en el traje civil áureos, Carmen Bernis, El traje y los tipos sociales en El Quijote (Madrid: Ediciones El Viso, 2001).
- ↩ Sobre el matrimonio, el honor y la disciplina sexual en la España del Antiguo Régimen, Renato Barahona, Sex Crimes, Honour, and the Law in Early Modern Spain: Vizcaya, 1528-1735 (Toronto: University of Toronto Press, 2003); sobre la condición jurídica y la vida cotidiana de las mujeres en los siglos XVI y XVII, Mariló Vigil, La vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII (Madrid: Siglo XXI de España, 1986).
- ↩ Para la legislación sinodal castellana sobre matrimonio, Antonio García y García (dir.), Synodicon Hispanum (Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1981 ss.), edición todavía en curso —referencia general al corpus—; sobre los casamientos por poder en la corte de los Austrias, Magdalena S. Sánchez, The Empress, the Queen, and the Nun: Women and Power at the Court of Philip III of Spain (Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1998).
- ↩ Para el lugar de Cicerón en la cultura humanista europea del Renacimiento y del Barroco, Marc Fumaroli, L'âge de l'éloquence: rhétorique et «res literaria» de la Renaissance au seuil de l'époque classique (Genève: Droz, 1980); sobre la recepción del humanismo italiano en la literatura castellana, Ángel Gómez Moreno, España y la Italia de los humanistas: primeros ecos (Madrid: Gredos, 1994).
- ↩ Juan Huarte de San Juan, Examen de ingenios para las ciencias (Baeza, 1575), ed. Guillermo Serés (Madrid: Cátedra, 1989); sobre la influencia huarteana en la cultura del XVII castellano, Mauricio Iriarte, El doctor Huarte de San Juan y su «Examen de ingenios»: contribución a la historia de la psicología diferencial (Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1948).
- ↩ Sobre las mujeres y la disciplina del orden social y matrimonial en la España de la Contrarreforma, Mary Elizabeth Perry, Gender and Disorder in Early Modern Seville (Princeton: Princeton University Press, 1990).
- ↩ Sobre el conceptismo gracianesco, el ingenio y la doctrina del gusto como facultad del alma, Mercedes Blanco, Les rhétoriques de la pointe: Baltasar Gracián et le conceptisme en Europe (Genève: Slatkine, 1992).
- ↩ Para una teoría general del teatro áureo en su sistema de convenciones poéticas y polimétricas, Marc Vitse, Éléments pour une théorie du théâtre espagnol du XVIIe siècle, 2ª ed. (Toulouse: Presses Universitaires du Mirail / France-Ibérie Recherche, 1990); específicamente sobre La dama boba como pieza autorreferencial, Felipe B. Pedraza Jiménez, «A vueltas con La dama boba», en Con Alonso Zamora Vicente. Actas del Congreso Internacional «La Lengua, la Academia, lo Popular, los Clásicos, los Contemporáneos…», vol. II (Alicante: Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2003), 943-950.
- ↩ Carmen Bernis, El traje y los tipos sociales en El Quijote (Madrid: Ediciones El Viso, 2001), capítulo sobre los hombres y el cuidado de la barba; sobre la moda nobiliaria del XVII en la corte madrileña, Amalia Descalzo, «La moda en la corte de Felipe IV», en Velázquez y la familia de Felipe IV, ed. Javier Portús (Madrid: Museo Nacional del Prado, 2013). magdalena: Sobre Caravaggio y la dramatización del cuerpo y del gesto en la pintura del primer Seicento, Helen Langdon, Caravaggio: A Life (London: Chatto & Windus, 1998); sobre Artemisia Gentileschi y la representación de la heroína femenina, Mary D. Garrard, Artemisia Gentileschi: The Image of the Female Hero in Italian Baroque Art (Princeton: Princeton University Press, 1989).
- ↩ Mauricio Iriarte, El doctor Huarte de San Juan y su «Examen de ingenios»: contribución a la historia de la psicología diferencial (Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1948); sobre la huella huarteana en la creación literaria del Siglo de Oro, Otis H. Green, «El "ingenioso" hidalgo», Hispanic Review 25, n.º 3 (1957): 175-193. psicogenetica: Para el debate moderno sobre la herencia psicológica y la individualidad cognitiva, Robert Plomin, Blueprint: How DNA Makes Us Who We Are (Cambridge, MA: MIT Press, 2018) — referencia general; la conexión con la doctrina huarteana es lectura propia de esta edición.
- ↩ Edward H. Friedman, «Lope de Vega's La dama boba and the Construction of Comedy», Bulletin of Spanish Studies 90, n.º 4-5 (2013): 599-617, aquí 611. estructura: Sobre los géneros y la teoría de la comedia áurea, Bruce W. Wardropper, ensayo final en Teoría de la comedia, de Elder Olson, trad. Salvador Oliva (Barcelona: Ariel, 1978); para una lectura comparada de la escena áurea y la shakespeariana en la práctica escénica moderna, Susan L. Fischer, Reading Performance: Spanish Golden-Age Theatre and Shakespeare on the Modern Stage (Woodbridge: Tamesis, 2009).